Blog escrito el 8 de enero de 2007
Después de cagarla de manera épica (muchos lo dijeron y yo lo reiteré),
Teoría del Mal
Parte V: Punto de Redención
Bien hace un tiempo me puse a escribir con respecto a las fechas navideñas y ese rollo, ahora, al haber terminado un año más y ver comenzar otro, me parece un buen momento para retomar la idea de los ciclos y ver si sale algo nuevo mientras escribo.
Bien, ¿que es un año que termina? Exacto, el año que termina es un ciclo, algo que se repite una y otra vez de manera casi interminable, así que… ¿Qué tiene de importante, interesante o sobresaliente el 31 de diciembre a las 23:59:59.99 horas? Lo mismo que el 28 de febrero a las 22:50:31.34 horas, ahí termina e inicia un ciclo y la verdad que hueva estar notándolo a cada pinche rato, el ciclo de un año inicia y termina en cada momento de nuestra existencia en esta tierra, y la fecha del primero de enero, simplemente es una arbitrariedad, un punto en el cual podemos ser felices porque un año termina y otro mas se aparece con una cantidad infinita de posibilidades frente a nosotros.
No se ustedes, pero al menos a mi me parece que el tener un solo punto para "reiniciar" nuestra existencia es un tanto limitante, ¿cuantas personas no se dicen a si mismas, "a partir del próximo año haré ejercicio, bajaré de peso, buscaré trabajo" (jojo pedrada para mi mismo), etc.? Muchísimas, la gente esta convencida de que ese único punto de reinicio es su única posible salvación, o su único medio para salir de su cotidianeidad.
Debemos darnos cuenta de que en cada momento comienza un nuevo año (que es lo que muchos esperamos para hacer algo grande con nuestras vidas), o tal vez mejor aun, debemos darnos cuenta de que no necesitamos de un momento preciso para hacer algo con nuestra existencia (bueno si se trata de entrar a una escuela si hay que checar las fechas de inscripciones… pero es una pequeña excepción), el caso aquí es que no hay que esperar para hacer las cosas que nos nacen de corazón, hay que hacerlas al momento de desear hacerlas ya que si dejamos que pase el tiempo, podríamos olvidar el porque deseábamos hacer las cosas, y el haber esperado hasta el fin del ciclo, podría ser tan inútil como estar en el.
No hay comentarios:
Publicar un comentario